Kapchi de setas Cusco: tradición y sabor de los Andes
El Kapchi de setas es uno de los guisos más tradicionales de la gastronomía cusqueña, un plato reconfortante que combina la riqueza de los ingredientes andinos con técnicas ancestrales de cocina. Su base está en las setas andinas (hongos silvestres que crecen en la sierra durante la temporada de lluvias), acompañadas de habas, queso fresco, papas y hierbas aromáticas como el huacatay.

Historia y origen del Kapchi
El kapchi es un guiso típico de las comunidades altoandinas, especialmente en el Valle Sagrado y zonas rurales del Cusco. Se cree que su origen se remonta a épocas prehispánicas, cuando los pobladores de la región ya recolectaban hongos silvestres de los campos húmedos. Con la llegada de los españoles y la introducción de productos como el queso y la leche, la receta fue evolucionando hasta convertirse en el plato que conocemos hoy.
En la tradición local, el kapchi se prepara sobre todo en tiempos de lluvia (diciembre a marzo), cuando los hongos crecen en abundancia. Además, se considera un alimento nutritivo y energético, ideal para resistir el frío de los Andes.
Ingredientes tradicionales
Los ingredientes principales del Kapchi de setas son:
- Setas andinas frescas (hongos silvestres)
- Habas tiernas
- Queso fresco serrano
- Leche o crema
- Papas nativas
- Huacatay (hierba andina aromática)
- Ajo, cebolla y aceite para el aderezo

Preparación del Kapchi de setas
- Aderezo base: Se sofríen la cebolla, el ajo y un poco de huacatay hasta obtener una mezcla fragante.
- Cocción de setas y habas: Se agregan las setas picadas junto con las habas tiernas, dejando que se impregnen del aderezo.
- Toque cremoso: Se incorpora leche y queso fresco desmenuzado, logrando una textura cremosa y espesa.
- Acompañamiento: Tradicionalmente se sirve acompañado de papas sancochadas y, en algunas variantes, con arroz blanco.
Valor cultural y gastronómico
El kapchi no solo es un plato nutritivo y sabroso, sino también una muestra de la cocina sostenible andina, pues aprovecha ingredientes de temporada y de producción local. En Cusco, este guiso suele servirse en las mesas familiares, en fiestas patronales y en restaurantes de comida típica.
Más allá de su sabor, representa el vínculo entre la naturaleza, la comunidad y la tradición culinaria de los Andes.



